Bueno, pues ya está.
Después de cuatro meses de concentración, he logrado comprar la mesa. Podiais pensar que tanto trabajo se traduciría en un artículo extraordinario. Pues no. La mesa es una tabla con cuatro patas, tal y cómo desde el principio quería. No sé cómo hace la gente para amueblar los pisos del tirón....Bueno, yo, de momento, voy a concentrarme en las sillas, porque ya imaginareis que la mesa sin sillas, es bastante inutil.
La parte buena de la historia es que la mesa, abierta, se queda en 2,10 m. Y eso da para cenar unos cuantos juntos. El resto...en mesa de caballetes.
Os esperamos.
Besos


