Este soleado Domingo de Ramos en Palma he estrenado, como cada año, siguiendo la tradición. A primera hora, café en la Plaza Mayor. La bendición de los Ramos, en Santa Eulalia, una iglesia preciosa. Comida con Conchi y Joaquin.
Luego me he ido a trabajar un rato en la terraza del hotel Santa Clara. Sin trabajar es sufrir, se puede decir que esta tarde no he trabajado, pese a haber pasado dos horas y media revisando unos contratos. Se estaba...increiblemente bien. Un sol reconfortante, música relajante. y unas vistas...impresionantes.
Luego he quedado con Paula y Ana. A Paula hacía varios años que no la veía. A Ana no la conocía. Gracias a las dos he disfrutado de un chocolate buensimo en una terraza en Portals....de una cenita muy rica y de conversación agradabilísima hasta las once de la noche.
Andresito ¿estás seguro de lo que haces? jejeje

Pedro le dijo: —Aunque me sea necesario morir contigo, jamás te negaré.
ResponderEliminarLa pena es que, al final...
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