El lunes por la noche, al llegar al hotel de Cartagena, después de unas 15 horas de viaje, la habitación me pareció espantosa.
El martes por la mañana, al abrir los ojos y encontrarme con semejantes vistas desde la cama, la habitación pasó a parecerme simplemente espectacular. Y es que el mar lo cambia todo. Y estar descansadito, también...
Vaya vista Carlos. Son de esas de quedarte mirando por la ventana pensando en nada, sólo disfrutando.
ResponderEliminarNo me extraña que me dijeras el otro día que ibas a comenzar una buena "tournée". Te seguiremos la pista. Besos
Chico, aunque el hotel no merezca la pena, la vista es espectacular!!! Animo con el periplo caribeño!!
ResponderEliminarbonita vista!
ResponderEliminarpor cierto, tus holandeses en realidad son unos afortunados. el autobusero podía haberlos obligado a bajar del bus y luego impedirles meter el equipaje. y no te cuento si llegan a tener una silla gemelar...
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