
Al mediodía he aprovechado para "ventilarme" del curro y he dado un paseo hasta la Plaza de España.
Creo que se prepara una gorda para el fin de semana de votaciones. La Junta Electoral ha dicho que este tipo de concentraciones puede suponer una interferencia en el proceso democrático, pero cualquier reacción de fuerza va a interferir mucho más. Además, el ambiente (en estos momentos, no se si variará...) es como de comuna, o de sobremesa camprestre en una tarde de primavera. Los niños leyendo al sol, los adultos jugando como niños, los viejos vestidos como jóvenes...y ningún tipo de señal de viloencia, ni de ataque a nadie. Cada uno a su aire. Me han dado ganas de quedarme a compartir este espíritu Re-volucionario.
Pero entonces he visto que se me iba a hacer tarde para volver a trabajar y me he ido al restaurante francés de la Rambla a tomar un mi-cuit de atún con costra de sésamo y una copa de Chardonnais seco y bien frio en una mesa de la terraza al sol. Y, entonces, con mi propia contradicción, me he "Indignado" de verdad.
Creo que algo va a pasar este fin de semana. Y eso es bueno...aunque los jóvenes, hoy, sean otros y no nosotros. Y, entonces, me he dado cuenta de que estoy envejeciendo, y eso, más que indignarme, me ha tocado los cojones.
Y es que no sólo no somos tan jóvenes como nos creemos, sino que no siempre actuamos como pensamos, o es que realmente tampoco pensamos como creemos. En fín, que ha sido muy honesto por tu parte, pero para tu consuelo, todos intentamos reponernos de nuestras propias contradicciones. A lo mejor, aun estamos a tiempo de materializar nuestros sueños. A mí me gusta pensar que sí. Besos.
ResponderEliminarJuly
Te quiero, mi July.
ResponderEliminar(Aunque me esté volviendo más viejo...y contradictorio)